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- Created: 17 Setembro 2008 17 Setembro 2008
Procedemos a publicar o segundo tomo das tristes memorias do colaborador de Camarinas.eu que escribe íntegramente en castelán e que non necesita ser traducido por elo, o noso achacoso Barón Von Mark, aínda a risco de ser devorados vivos polos xoves cachorros da Normalización Linguística. En fin, non estaría mal un pouco máis de liberdade e democracia nesta vella nación que algúns chamábamos España (con perdón). En todo caso, aquí presentamos aos nosos lectores a máis que merecida homenaxe que o Barón rende aos membros dunha xeración de camariñáns que fixeron historia nos máis diversos campos de batalla.
La Vieja Guardia
En aquellos precisos y dramáticos instantes el Maestro se encontraba en una difícil y comprometida posición: la número setenta y cuatro, si mal no recuerdo, del Kamasutra. Debajo de su cuerpo cincelado en bronce se encontraban dos lúbricas bellezas adolescentes. También nosotros, sus cinco discípulos, seguíamos cuaderno en mano atentamente las evoluciones de sus artes amatorias. Se presentía en aquel cubículo inmundo la inminencia de un acontecimiento grandioso, histórico, irrepetible. Las dos bellezas exóticas, ante tan descomunal y devastadora ola de placer no estaban ya para muchas guasas, y entonces, el Tío Diekt soltó como una bomba, como un misil balístico intercontinental, como una explosión piroplástica en las cimas del Kilimanjaro la frase que habría de marcar el devenir de las vidas de aquellos cinco jóvenes, vidas entonces tan prometedoras, y hoy, sin embargo, tan derrotadas:
- Arriba el tiro-liro-liro-lí, abajo el tiro-liro-tirolero.
Fueron buenos tiempos aquellos los del "Quinquenio Dorado", sólo empañados por lo que se puede denominar un lamentable malentendido: el Tío Diekt fue acusado por las autoridades judiciales thailandesas de estupro masivo, reiterado y reiterativo sobre menores impúberes. Tan desagradable confusión final y felizmente acabó en agua de borrajas, como no podía ser de otra manera, tras ser absuelto el Maestro en público juicio, después de ser heroicamente sobornado el jurado popular. Sí, queridos amigos, la querencia del Maestro a frecuentar las casas de lenocinio y lupanares de mala muerte, debida a su demoledora e insaciable capacidad reproductora, llevó a que fuese conocido en todo el Sureste asiático, desde Bangokh a Manila, con el sobrenombre con el que pasó a la posteridad: putero-y-fodón.
Ante todo quiero aclarar que no pretendo con este triste capítulo de mis memorias hacer la competencia a aquel formidable ejemplo del Realismo Socialista, la novela del maestro soviético de vida polémica y tormentoso final Aleksandr Fadeev, "La Joven Guardia". No amigos, no abrigo en mi interior intenciones contrarrevolucionarias ni derechistas, incluso en mi juventud fui trotskista, y de aquella loca y comunista juventud me ha quedado que en los momentos clave, al surgir en mi las dudas, siempre opto por el vermouth rosso y nunca el bianco, color de reaccionarias y vituperables ideas políticas, y de centralistas equipos de fútbol por todos nosotros odiados.
El primero de los discípulos que acompañaron al Maestro durante el febril período del "Quinquenio Dorado" era el perfecto ejemplo del típico caballero sureño, dueño de grandes plantaciones de tabaco, perteneciente a la antigua aristocracia esclavista: el Coronel Lou Kech. ¡El gran campeón del consenso! ¡El gran maestro de las relaciones diplomáticas! ¡Un pionero infatigable de la Paz!. Pero que nadie se equivoque: esta capacidad innata por el diálogo y al entendimiento no debe ocultar el otro gran rasgo de su carácter: un auténtico valiente. Su mediación en las relaciones hispano-soviéticas, llevó a que los zarrapastrosos y humildes campesinos rusos, los muzhiks, le conocieran como "El gran Pacificador". En sus momentos álgidos, en los míticos y horteras años 80, varias veces estuvo a punto de conseguir el Premio Nobel de la Paz. Otra de sus vertientes era una gran capacidad de asesoramiento en materia de churrasquerías.
¿Qué les puedo yo contar, mis queridos y muy amados lectores, en tres simples pinceladas, sobre el Tío Karl?. Era sin duda, un águila de las estepas, uno de los primeros catedráticos del sexo interétnico y multirracial, su semilla brotó de forma patriótica por los cinco continentes, en fin, una computadora humana. En ocasiones lo abandonábamos en calzoncillos en alguno de los montes que circundan uno de los principales centros de la civilización occidental (Berdoias) y a las 24 horas aparecía vestido de Armani, con una bolsa de cuero y en la bolsa un millón de dólares. ¡Un águila!.

A humanidade agradecida: o Maestro fixo posible o Pacto entre as Grandes Potencias en Yalta en 1945
A través de las cataratas de éstos, mis llorosos ojos, temblándome las comisuras de los labios, descoyuntándoseme la mandíbula artificial, aún puedo ver fumando su pipa, sentado en un sillón de su humilde morada, con una descolorida manta de cuadros sobre sus achacosas rodillas, iy siempre, siempre! con un libro entre las manos, a Giovanni de Andretti, el viejo profesor, mientras alguna de sus muchas discípulas corrían en cueros vivos por la casa jugueteando retozonamente para él. Un pozo de sabiduría. También un hombre de contrastes: se tiene dado el caso de armar un gran show a una de sus muchas barraganas (especialmente en autobuses) y después perdonarle sus pecados con un magnánimo gesto, propio de un emperador del Kafiristán, y permitir que ella le besara sus sabios e intelectuales pies.
Un hombre fuera de su tiempo, fuera de su espacio, era el Tío Lou. También conocido como Kasteladze, vivía en una antigua atalaya cercana a un derruido castillo y descendía por parte de padre de antiguos príncipes georgianos, el país de las hermosas mujeres y de los hombres de potentes miembros viriles. En las discotecas del New York de finales de los 70, habría alcanzado cotas más allá de la imaginación humana. Tristemente no fue así, sin embargo hizo mucho bien entre el elemento femenino de finales de los 90.
Finalmente, el Tío Mark. Hombre amado y odiado a partes iguales (bueno, más odiado que amado, tampoco vamos a engañarnos), generaba o entusiastas adhesiones u odios viscerales. Repetidas veces fue condecorado con la medalla de "Héroe del Trabajo", tanta era su capacidad de sacrificio y sufrimiento, ésta incluso llegaba a infundir pánico entre vagos y maleantes. Siempre solitario, actualmente vive apartado de las tentaciones del mundo, de los placeres de la carne, este bueno y viejo tío Mark, como un eremita en las cuevas que circundan los santuarios de las montañas de Lallibela, en Etiopía.
¿Qué cimas podrían alcanzar estos hombres como directivos de alto standing de una gran multinacional, como cardenales de la Iglesia Católica, como generales de un ejército en tiempos de guerra, como dictadores de una república bananera en tiempos de paz, como gerentes de un prostíbulo de lujo...? ¡Ingrata patria española, que mal tratas a los más preclaros y capaces de tus hijos!
Sin embargo, corren por las viejas tierras ibéricas nuevos tiempos. El diálogo, el buen talante, la democracia, han vuelto a la gobernatura de la nación, tras las tinieblas de los años recientes. Por ello, desde estas humildes páginas exigimos del nuevo gobierno los siguientes nombramientos con carácter inmediato y ejecutivo:
- Andretti: Ministro de Educación y Cultura (sabiduría pura en movimiento).
- Karl: Ministro de Economía y Hacienda (¡un león africano!).
- Lou Kech: Ministro de Relaciones Exteriores (e Interiores, también).
- Kasteladze: Vicepresidente 2º (no pide más, pero tampoco se conforma con menos).
- Mark: Vicepresidente 1º (para realizar el trabajo sucio, como antes hicieron Alfonso Guerra, Alvarez-Cascos y, ahora, Pepiño Blanco. Además es mucho más atractivo).
- Diekt: Presidente de Honor (como Di Stéfano).
Las masas hambrientas, desesperadas, ansían una solución. El clamor de las calles se extiende por doquier. No hacemos más que transmitir el grito desesperado del pueblo. Por ello sabemos que el gobierno atenderá esta nuestra justa demanda.

Pacto xermano-soviético en agosto de 1939: Stalin mira agradecido cara o home que llo enseñou todo
P.D.: Pois este é o ruego que facía o noso querido Barón dende o seu castillo da Vieja Baviera alá por abril de 2004. ¿Foron escoitadas as súas súplicas, tamén quedou desenganado o noso aristócrata da literatura ca nova gobernatura da nación española? Eso, queridos lectores, só o sabe o Barón agora sepultado nunhas vellas e olvidadas catacumbas dos Alpes Bávaros entre os legajos perdidos do seu testamento e as súas memorias, tristes e melancólicas. Será no tercer capítulo onde o Barón falará da aventura musical do seu Maestro, o inmarcesible e inigualable Tío Diekt...

Comentarios
Estan moi ben as fotos jaja!
Mira o Barón Von Mark Bes!!!!
saludoss.......
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