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- Created: 20 Febreiro 2011 20 Febreiro 2011

A relación que existía entre Camariñas e un nación de tan grande vocación mariñeira como Noruega non se circunscribía como críamos ata o de agora ao matrimonio entre o camariñán Juan Manuel Pasantes Pérez e Camila Nilssen. Patria dalgúns dos máis intrépidos exploradores de rutas polares (Roald Amundsen, Fridtjof Nansen...), a Vila das Palilleiras foi honrada nun lonxano día do ano 1886 ca visita de tres arriscados mariños noruegos que, nunha ruta que mantivo en vilo ao mundo, partiran da austral e remota Natal (actual Sudáfrica) once meses antes nunha lixeira embarcación e sin máis axuda co arroxo e sabiduría mariñeira típicos dos homes da fría Escandinavia. Historiador oficial de camarinas.eu, Antonio Puertas bucea nos máis antigos arquivos históricos de Camariñas para brindarnos un relato maxistral que recolle un dos episodios máis descoñecidos do pasado da vila.
HOMERRARD BOUND
Corría el año 1886 y las calamidades precipitaban los nefastos acontecimientos de una España monárquica que se tambaleaba. Había muerto el rey Alfonso XII y, con la caída de Canovas del Castillo, quien fuera sustituido por Sagasta, llevó a María Cristina a jurar en las Cortes, como regenta del Reino.
La grandilocuencia parlamentaria, mundialmente reconocida, de nuestros oradores, no bastaba para mitigar la hambruna y el descontento generalizado en la clase obrera, y los enfrentamientos oratorios entre monárquicos y republicanos, desgastaban los ánimos de un pueblo sometido a las enfermedades y a la hambruna de la época. El cólera se cebaba entre la población y las reyertas y las sublevaciones estaban a la orden del día. Juicios sumarísimos, fusilamientos y torturas eran el pan duro que servían los gobernantes de aquellas épocas.
Oficiales insurrectos en los montes de Toledo y en las calles de la Moncloa y la Cibeles. El destierro del duque de Sevilla; y, mientras, Pi y Maragall se desgañitaba desde su tribuna, queriendo convencer, inútilmente, a sordos y a ciegos con tus teorías monárquicas, el cólera, las inundaciones, las conspiraciones, los motines y las reyertas, estaban a la orden del día. La torpeza de un gobierno, lo único que hacía, era levantar nuevas tempestades.
No se quedaba atrás el mundo de aquel entonces, y las revueltas en las colonias de Puerto Rico, Cuba y Filipinas, auguraban el cataclismo que se avecinaba a pasos agigantados, para dentro de unos pocos años más.
En Europa, la revolución búlgara, cogió "por sorpresa" al gobierno austríaco y los movimientos militares de la Rusia de los zares, hacían presagiar más sangre en ciudades, pueblos y campos de batallas de la "culta" y vieja Europa.
Mientras el mundo entero se debatía entre el ser y el no ser, a cuenta de sus errores, allá, en PUERTO NATAL, una aldea costera del África Oriental, partía rumbo al Báltico un bote noruego, de seis metros de eslora, el HUMERRARD BOUND, con tres intrépidos marinos J. NILSEN Y LOS HOLSEN, quienes, tras una penosa travesía de ONCE MESES, y después de hacer escala de aprovisionamiento en CAMARIÑAS, llegaron finalmente a su destino.
Esta fue crónica que remitió nuestro paisano reportero D. MANUEL M. CARRERAS, POR AQUEL ENTONCES:
EL ÜOTE NORUEGO «HOMERRARD BOUND», en el puerto de Camarinas (Coruña). A las cinco de la tarde del 4 del actual entró en el puerto de Camaiiñas-Javiña (Coruña) el bote noruego Homerrard Bound, tripulado por los marinos Nilsen y Olsen, que á bordo de tan frágil esquife han efectuado penosa navegación por espacio de once meses.
Ese bote mide seis metros de eslora, siendo proporcionada a esta longitud la dimensión de manga y puntal, y su aparejo consiste sencillamente en una vela y dos remos, según pueden observar nuestros lectores en el grabado de la página 200, hecho con sujeción a croquis del natural que se ha servido remitirnos D. Manuel M. Carreras, de Camarinas.
«Estos intrépidos viajeros (nos dice el mismo Sr. Carreras en su carta) salieron de Puerto Natal, África oriental, en Abril de 1886, y bajo una terrible tempestad doblaron el cabo de Buena Esperanza, recalando luego en Santa Elena; en Diciembre último llegaron á Punta San Miguel, en las Azores, y más tarde a Corrubedo, entrando en Camarinas para hacer provisión de víveres y continuar después hasta Londres, y en seguida hasta el Báltico.
»A pesar de navegación tan larga, en la que han sufrido privaciones y penalidades de todo género, los tres únicos tripulantes del Homerrard Bound, J. Nilsen y los dos Holsen, te encuentran bien de salud y confían llegar al Támesis en unos diez días.
»Salieron de aquí animosos en la madrugada del 6. Varias veces hemos leído en periódicos extranjeros curiosas noticias del singular viaje del Homerrard Bound, y recordamos una observación oportunísima de Francisco Sarcey a propósito de los tres marinos noruegos: "Ellos (decía este espiritual cronista parisiense) habrán dado al mundo una prueba de intrepidez, de desprecio de la vida, no del heroismo que alienta al soldado o al marino enfrente del enemigo; pero ¿qué beneficios obtendrá de ese viaje la mísera humanidad, siquiera la navegación o el comercio?".
ECSEBIO MARTÍNEZ DE VELASCO.
NOTA: El recorte original de la foto publicada en 1886, por la Ilustración Española y Americana, obra en mi poder.
Antonio Puertas

Comentarios
Por aquí, Antonio, la primavera empieza a imponerse de manera muy descarada, parece que vienen buenos tiempos (meteorológicos ) y por mi parte voy retirando hojas del calendario imaginario que registra esa cuenta atrás que confío me lleve otra vez a Camariñas.
Reyes.
También a ti, José de Marta, gracias. Noticias como estas, es una pena que se pierdan en la oscuridad del tiempo, por eso, ésta, quise compartirla con todos. ¡ Cuantas habrá que nunca más se sepa de ellas, por falta de información …! Una pena.
Un saludo, amigos
Antonio Puertas
Tino Rogero Figueiras
Un saludo, amigo
Antonio Puertas
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