• O CRUCEIRO DE TASARAÑO (XAVIÑA), EXPRESIÓN DE UNA ANSIEDAD.

    Entrando por el sur del  lugar de Tasaraño,   nos encontrábamos   con el antiquísimo   “cunchureiro”, donde  los lugareños  arrojábamos  las “cunchas” del marisco, por un motivo evidente: ya no servían para ser comidas. Con el tiempo,  ese “cunchureiro” se fue convirtiendo en un espacio lúdico, de tertulia y reunión: los niños,  a nuestros juegos ; y los mayores, a contarse historias  o emitir susurros de amor.